Para qué sirve
La hormona de crecimiento (GH) puede sobrar (acromegalia) o faltar (déficit de GH). El truco de las pruebas es que se basan en demostrar que el eje «no se frena» o «no se estimula» como debería.
Claves para el MIR
En la acromegalia hay GH e IGF-1 elevadas y, de forma característica, la sobrecarga oral de glucosa NO suprime la GH; la RMN muestra un adenoma hipofisario (somatotropinoma). El tratamiento es la cirugía transesfenoidal y, si no basta, análogos de somatostatina (octreótido), pegvisomant o radioterapia. En el déficit de GH la IGF-1 está baja y, en las pruebas de estímulo (hipoglucemia insulínica o GHRH-arginina), la GH no sube; se trata con GH recombinante.
- Acromegalia: la glucosa no frena la GH. Déficit: el estímulo no la levanta.
- El dato más fiable de cribado es la IGF-1.
- Sospecha acromegalia ante crecimiento de manos, pies, rasgos faciales y síndrome del túnel carpiano.