Tres formas de saber si una pancreatitis aguda va a complicarse, y cuándo usar cada una.
La pancreatitis aguda puede ir de leve a muy grave. Para anticiparlo existen varias escalas; las más preguntadas en el MIR son Ranson, BISAP y Glasgow-Imrie.
Usa 5 criterios al ingreso y 6 a las 48 horas (11 en total). Su problema es que no está completa hasta las 48 horas, así que no decide nada en la primera hora. Con 3 o más criterios, pancreatitis grave. Una regla para los del ingreso: «Gotas de leche blanca, azucarada y caducada» (GOT, LDH, leucocitos, glucosa y edad).
Se calcula en las primeras 24 horas con 5 datos sencillos: BUN, alteración mental, SIRS, edad mayor de 60 y derrame pleural. Su gran ventaja sobre Ranson es que no hay que esperar 48 horas. Con 3 o más, mayor mortalidad.
Son 8 parámetros (regla «PANCREAS»). También se valora a las 48 horas, pero suele resultar algo más fácil de aplicar que Ranson. Con 3 o más, pancreatitis grave.
Lo clave: Ranson y Glasgow-Imrie necesitan las 48 horas; BISAP es precoz (24 h). Y, más allá de las escalas, la PCR a las 48 horas y, sobre todo, el fallo orgánico persistente son marcadores de gravedad muy usados en la práctica.
Las tres estiman la gravedad de la pancreatitis aguda; el examen suele contrastar cuándo se calculan. Ranson y Glasgow-Imrie necesitan 48 horas (su gran limitación), mientras que el BISAP permite estratificar en las primeras 24 h con datos sencillos. En todas, una puntuación ≥3 indica gravedad. Lo importante es que la escala no cambia el tratamiento, que es el mismo: fluidoterapia precoz, analgesia, nutrición enteral temprana y nada de antibióticos profilácticos (solo ante necrosis infectada demostrada). Datos que rematan: la PCR a las 48 h es el marcador aislado más práctico de gravedad, y la TC con contraste se hace pasadas 72 h para valorar la necrosis. La causa más frecuente es la litiasis biliar; ante colangitis o coledocolitiasis obstructiva se plantea CPRE urgente.