Mide la gravedad de la hepatitis alcohólica e indica el uso de corticoides.
Fórmula: 4,6 × (TP del paciente − TP control) + bilirrubina (mg/dL).

La función discriminante de Maddrey valora la gravedad de la hepatitis alcohólica aguda y ayuda a decidir si el paciente se beneficia de tratamiento con corticoides.
Usa el tiempo de protrombina (comparado con el control) y la bilirrubina. Fórmula: 4,6 × (TP del paciente − TP control) + bilirrubina (mg/dL).
Se aplica la fórmula con el tiempo de protrombina y la bilirrubina.
Un valor ≥ 32 indica hepatitis alcohólica grave y apoya el tratamiento con corticoides, si no hay contraindicación (infección, sangrado).
Paciente con hepatitis alcohólica, bilirrubina alta y tiempo de protrombina alargado que da una función discriminante de 40: enfermedad grave, candidato a corticoides.
El umbral clave del MIR es 32. La respuesta a corticoides se reevalúa con el índice de Lille.
Olvidar comprobar las contraindicaciones de los corticoides antes de iniciarlos.
Maddrey WC et al. Gastroenterology, 1978.
La función discriminante de Maddrey mide la gravedad de la hepatitis alcohólica aguda a partir del tiempo de protrombina y la bilirrubina. Su utilidad, y lo que pregunta el MIR, es decidir quién se beneficia de corticoides: un valor ≥ 32 marca la enfermedad grave y apoya el tratamiento.
Las claves para no fallar: antes de dar corticoides hay que descartar infección y hemorragia digestiva activa (contraindicaciones), y la respuesta se reevalúa a la semana con el índice de Lille (si no responde, se suspenden). Junto a Maddrey se usan otras escalas del mismo cuadro, como el MELD. Y el pilar del tratamiento, por encima de todo, es la abstinencia y el soporte nutricional, sin olvidar la profilaxis del síndrome de abstinencia y el aporte de tiamina.