Gradúa la gravedad clínica de la hemorragia subaracnoidea (I a V).

La escala de Hunt y Hess clasifica la gravedad clínica de una hemorragia subaracnoidea (HSA) por aneurisma según los síntomas neurológicos. Se usa para estimar el pronóstico y el riesgo quirúrgico.
Cinco grados:
Se asigna el grado según la clínica.
| Grado | Clínica |
|---|---|
| I | Asintomático o cefalea leve |
| II | Cefalea intensa, rigidez de nuca, sin déficit (salvo par craneal) |
| III | Somnolencia/confusión, déficit focal leve |
| IV | Estupor, hemiparesia moderada-grave |
| V | Coma, descerebración |
A mayor grado, mayor mortalidad y peor pronóstico.
Paciente con la peor cefalea de su vida, rigidez de nuca y sin déficit motor: grado II.
Es una escala clínica; para valorar la sangre en el TC se usa la escala de Fisher.
Confundirla con la escala de Fisher (que mide la sangre en la imagen, no la clínica).
Hunt WE, Hess RM. Journal of Neurosurgery, 1968.
Hunt y Hess gradúa la gravedad clínica de la hemorragia subaracnoidea (HSA) por aneurisma según los síntomas neurológicos, de grado I (asintomático o cefalea leve) a grado V (coma profundo). Cuanto más alto el grado, peor pronóstico y mayor riesgo quirúrgico.
En el examen suele ir de la mano de la clínica de la HSA: cefalea brusca «en trueno» (la peor de la vida), rigidez de nuca y a veces disminución de conciencia. Recuerda la secuencia diagnóstica: primero TC craneal sin contraste; si es normal pero la sospecha es alta, punción lumbar buscando xantocromía. No confundas Hunt y Hess (clínica) con la escala de Fisher (cantidad de sangre en la TC, que predice el vasoespasmo): a menudo se preguntan juntas. El tratamiento pasa por excluir el aneurisma (embolización o clipaje) precozmente y por el nimodipino para prevenir el vasoespasmo.